jueves, 22 de noviembre de 2012

Dedalo e Icaro

Con 5to grado leímos el mito de Dédalo e Icario. Conversamos sobre su contenido y vimos otra version del relato, en video.
Haciendo clic en la imagen podrás leer el mito


La abeja que no era ni joven ni vieja

Con 3ero leímos...


La abeja que no era joven ni vieja

Adela Basch (texto) y Sara Sedrán (Ilustraciones)
Buenos Aires, Editorial Atlántida, 2006.
"Esta es la historia de una abeja que no era ni muy joven ni muy vieja. Vivía muy cómoda junto a otras abejas en una colmena inmensa. Había visto muy poco del mundo y una mañana pensó que conocerlo un poco más podía ser buena experiencia. Por eso aquel día salió a pasear y realizó muchos descubrimientos. Y justamente eso es lo que cuenta este cuento."
(Texto extraído de la contratapa del libro.)

Dia de la Flor Nacional: el Ceibo

Los alumnos de 2do. grado trabajaron con la Leyenda del ceibo

Según cuenta la leyenda la flor del ceibo nació cuando Anahí fue condenada a morir en la hoguera, después de un cruento combate entre su tribu y los guaraníes.

Por entre los árboles de la selva nativa corría Anahí. Conocía todos los rincones de la espesura, todos los pájaros que la poblaban, todas las flores. Amaba con pasión aquel suelo feraz, silvestre, que bañaban las aguas oscuras del río barroso. Y Anahí cantaba feliz en sus bosques, con una voz dulcísima, en tanto callaban los pájaros para escucharla. Subía al cielo la voz de la indiecita, y el rumor del río que iba a perderse en las islas hasta desembocar en el ancho estuario, la acompañaba. Nadie recordaba entonces que Anahí tenía un rostro poco agraciado, tanta era la belleza de su canto.

Pero un día resonó en la selva un rumor más violento que el del río, más poderoso que el de las cataratas que allá hacia el norte estremecían el aire. Retumbó en la espesura el ruido de las armas y hombres extraños de piel blanca  remontaron las aguas y se internaron en la selva. La tribu de Anahí se defendió contra los invasores. Ella, junto a los suyos, luchó contra el más bravo.

Nadie hubiera sospechado tanta fiereza en su cuerpecito moreno, tan pequeño. Vio caer a sus seres queridos y esto le dio fuerzas para seguir luchando, para tratar de impedir que aquellos extranjeros se adueñaran de su selva, de sus pájaros, de su río.

Un día, en el momento en que Anahí se disponía a volver a su refugio, fue apresada por dos soldados enemigos. Inútiles fueron sus esfuerzos por librarse aunque era ágil. La llevaron al campamento y la ataron a un poste, para impedir que huyera. Pero Anahí, con maña natural, rompió sus ligaduras, y valiéndose de la oscuridad de la noche, logró dar muerte al centinela. Después intentó buscar un escondite entre sus árboles amados, pero no pudo llegar muy lejos. Sus enemigos la persiguieron y la pequeña Anahí volvió a caer en sus manos.

La juzgaron con severidad: Anahí, culpable de haber matado a un soldado, debía morir en la hoguera. Y la sentencia se cumplió. La indiecita fue atada a un árbol de anchas hojas y a sus pies apilaron leña, a la que dieron fuego. las llamas subieron rápidamente envolviendo el tronco del árbol y el frágil cuerpo de Anahí, que pareció también una roja llamarada.

Ante el asombro de los que contemplaban la escena, Anahí comenzó de pronto a cantar. Era como una invocación a su selva, a su tierra, a la que entregaba su corazón antes de morir. Su voz dulcísima estremeció a la noche, y la luz del nuevo día pareció responder a su llamado.

Con los primeros rayos del sol, se apagaron las llamas que envolvían Anahí. Entonces, los rudos soldados que la habían sentenciado quedaron mudos y paralizados. El cuerpo moreno de la indiecita se había transformado en un manojo de flores, rojas como las llamas que la  envolvieron, hermosas como no había sido nunca la pequeña, maravillosas como su corazón apasionadamente enamorado de su tierra, adornando el árbol que la había sostenido.

Así nació el ceibo, la rara flor encarnada que ilumina los bosques de la mesopotamia argentina. La flor del ceibo que encarna el alma pura y altiva de una raza que ya no existe.
Fue declarada Flor Nacional Argentina, por Decreto N°138.974 del 2 de diciembre de 1942. Su color rojo escarlata es el símbolo de la fecundidad de nuestro país.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Willy el soñador

Esta tarde con 1er grado estuvimos leyendo "Willy el soñador" de Anthony Browne.
¿Con qué sueña Willy?
Willy actor
Willy escritor
Willy en un paisaje extraño

martes, 20 de noviembre de 2012

Día de la Soberanía Nacional

Hoy se conmemora una de las epopeyas argentinas más importante de nuestra historia: el Combate de la Vuelta de Obligado.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Willy el tímido

Seguimos leyendo las obras de Anthony Browne y su simpático personaje Willy. Esta vez leímos en Biblioteca Willy el tímido. ¿Recordamos sus aventuras?

Zamba en la Vuelta de Obligado

2do grado estuvo en Biblioteca por la tarde viendo "Zamba en la Vuelta de Obligado".Un nuevo episodio de las aventuras de Zamba, que visita la zona donde se desarrolló la batalla el 20 de noviembre de 1845. Compartimos la primera parte

Actos Escolares